sábado, 29 de junio de 2013

Complexiones

complexión
                               (Del lat. complexĭo, -ōnis).
1. f. constitución (‖ naturaleza y relación de los siste-
                mas orgánicos de cada individuo).
2. f. Ret. Figura que consiste en empezar con un mismo 
vocablo y en acabar igualmente con uno mismo, diverso 
del otro, dos o más cláusulas o miembros del período.


Una de las cosas que siempre me ha tirado hacía atrás de llevar un diario personal como blog era la recepción de las palabras y el contenido que está escrito. 
Está claro que cada uno tiene su forma de ver la vida, su propia filosofía, su ética, su moral y todo lo demás. 
Pero una de las cosas con las que siempre he tenido temor encontrarme es con el qué dirán. Las críticas negativas y destructivas por tu manera de ver la vida y por tu forma de pensar y eso incluye los ataques verbales y escritos por describir una emoción, una reflexión o una idea. 
En teoría existe libertad de expresion, pero, ¿qué ocurre cuando esa libertad de expresión se convierte en una intolerancia y una transgresión hacia la persona que intenta abrir su pensamiento? ¿Hay que tacharla de orgullosa y ególatra por que da por escrito un pensamiento o un sentimiento personal? 
No creo que sea plato de buen gusto para nadie, y oye, no se puede agradar a todo el mundo y gustarle a todos por quienes somos. Y eso lo he aprendido (y lo sigo aprendiendo) y se aprende, con el paso de los años por el mundo que nos rodea y por el contexto en el que se viva. Pero a todos aquellos que intentan inculcar su pensamiento hacia otros e intentan cambiar su opinión si o sí, os merecéis un aplauso bien grande (véase la ironía).
Con esto que digo no quiero dar a entender que todo lo que vaya a escribir sea una verdad absoluta y sea todo de color negro. Porque por suerte y desgracia, vivimos para bien y para mal. La vida tiene el lado dulce y el agrio y claro, el equilibrio está cuando la vida tiene su puntito agridulce. Cuando se inclina en un plano más agrio, más amargo, la vida es una auténtica pesadilla. Quieres que todo lo que te hace sentir mal desaparezca, pero ese deseo no se hace realidad cuando el contexto esta contaminado. Esta envenenado. ¿Razones? Pues no las sé en plano genérico, pero os voy a ir dando las mías (las cuales las iréis leyendo a medida que vaya escribiendo). 
El quid de la cuestión es que uno tiene su propio camino de espinas, pero intentar marcar ese camino a alguien que ya lo ha pasado y que su camino en este momento tiene pedruscos y arena (como posibles metas y obstáculos a superar) es de ser un poco mezquinos. 
En cierto modo creo que ese tipo de aptitudes son fruto del afán de protagonismo, ese ego que intenta subirse a las nubes día tras día nos hace orgullosos. El termino egoísta, no es cien por cien aplicable en este caso, pero también hay un cierto grado que se implica en ello. 
Vale, yo también peco de ello, lo reconozco y precisamente por eso escribo esto. Quizás sea una manera de evaluar mi propia existencia y poder ser honesta conmigo misma.
Sé lo que es sentirse orgulloso de ser quien eres, pero al menos con las lecciones que se van aprendiendo hay que intentar ser más respetuosa con y hacia los demás. Es un gran cambio, pero al fin y al cabo evolucionamos por algo. Por ejemplo, yo en ese aspecto intento no cambiar la forma de ver las cosas de quien tengo enfrente, pueden no gustarme, pero intento respetar por ser quienes son en base a la argumentación.
Pero bueno, al fin y al cabo la vida se trata de compartir sentimientos con los demás, enriquecerse a través de otras personas y diferentes contextos y crecer con aportaciones y sensaciones nuevas. No con ello uno cambia radicalmente, si no que acaba aceptándose, abriendo un campo infinito de miras comprendiéndose y aprehendiéndose.  

martes, 18 de junio de 2013

Tropezar demasiadas veces con la misma piedra

Una de las razones por la que escribo esta noche a las dos de la madrugada es porque tengo la cabeza a punto de estallar. Quería haber actualizado antes con algo muy distinto, pero esta noche voy a contaros algo acerca de como el poco sentido común de alguien puede hacer tambalear los cimientos de una persona. 

No puedo creer que una persona pueda tropezar tropecientas mil veces con la misma piedra y tan solo vea que los demás se equivocan y el esta en lo cierto. Y que la excusa que pone cada vez que tropieza con la dichosa piedrecita es que él es mejor que nadie y que se merece algo mejor, porque ha pasado una mala racha. Y su argumentación se base en que es que el mundo le este tratando muy mal, en que siente la soledad, en que es victima de abusos de poder por personas con falta de dignidad y de "niñatos" que no tienen ni idea del trabajo que desempeñan y las consecuencias que tienen con su actitud y su poca profesionalidad. (Menuda paradoja, oye.)  
Vale, con esto llego a un punto, y es que el poder del victimismo esta un tanto sobre valorado. ¿Hasta donde puede llegar el egocentrismo para dar paso a la mezquindad y a la falta de sensatez? 
Sí, una de las cosas más básicas es el trabajar la aceptación personal y la autoestima. Pero no se puede ir por la vida como si uno se lo mereciera todo por su santa y bella cara. 
Las cosas hay que currárselas. 

Porque si quieres algo hay que ponerle ganas y no dejarlo porque te han calentado la cabeza, o porque estas hasta los mismísimos de aguantar mierda. Y el ir de victima, no ayuda, es más te ahoga más profundamente en ese largo y ancho pozo de la vanidad y el ego. 
Pensar que puedes merecerte todo así sin más, lo único que hace en una persona es ser un miserable y un infeliz. Pues no puedes estar viviendo a base de falsas expectativas.

Es vivir a base de mentiras y creerse perfecto en todos los ámbitos. El término honradez esta obsoleto y el de la humildad en peligro de extinción, que queréis que os diga. 
Cada día que pasa que veo a este tipo de personas veo que influyen en la vida de uno hasta tal punto de corromper esos cimientos de los que hablaba al principio. Entre otras cosas porque uno no puede estar jugando a ser dios y a jugar con las personas por intentar alcanzar un eslabón perdido en su vida. 
Por amor de dios, en algún momento dejaremos de fingir que somos dioses y que somos nada mas y nada menos que unos mortales en plena lucha de derechos e identidad propia. 
Esta confusión, a mi, no se a vosotros, me desubica. Me desmorona. Pues todos tenemos unas metas, un destino que hay que trabajar día si y día también. Y como con todo, cuando cometemos un gran y grave error perdemos la confianza de los que nos rodean, es un hecho, hasta llegar a tal punto de que pierdan el interés por si lo cometerás otra vez o no. Sobre todo cuando ya han visto que has tropezado tantas veces con lo mismo.

Tropezar con una piedra una vez, hace que a una segunda vez lo veas con otra perspectiva y a una tercera a empezar a cuestionarte si de verdad las cosas que haces tienen sentido común. Pero tropezar tantas veces con la misma piedra y no poner remedio al hecho y a uno mismo, ya es ser un auténtico gilipollas, un vanidoso y el tener muy poca vergüenza. 

domingo, 16 de junio de 2013

Realidades

Está claro que hay realidades paralelas y otras no tanto. 
El problema está cuando la realidad de uno quiere invadir la de otro como si fuera un terrorista corrompiendo el territorio ajeno. 

Creo que uno de los problemas más usuales en los mortales es implantar así sin más su realidad. Los problemas personales, económicos, emocionales, políticos y psicológicos que tiene uno en particular, contextualmente los aplica de forma sistemática en personas ajenas a su forma de ver las cosas. No se si se me entenderá pero me refiero a las personas que intentar reforzarse y auto afirmarse por los errores ajenos.

Con esto no quiero decir que no se pueda hablar con las personas que nos rodean, si que se puede si hay una buena base de respeto y tolerancia, pero claro hay una linea muy fina y la saltamos con facilidad. 

Es cierto, cada uno lleva un rosario de problemas y equívocos de los cuales es esclavo hasta el día de su muerte, es obvio, pero, ¿es necesario que alguien intente afianzar su poder y su personalidad porque esa persona haya cometido esa serie de errores?
No creo que sea necesario el poder de humillación o de reproche por eso. Lo veo algo miserable por parte de las personas y una forma de actuar un tanto mezquina. 
Pues bien, siempre vamos a encontrarnos con personas de este tipo. 
Solución a la que he llegado con el paso de los años: afirmarse como persona y como dignatario de un trato algo más asertivo y no tan agresivo. 
Razón por la que lo digo; porque hay personas que no son conscientes de la agresividad que tienen en decir las cosas. El tono de voz, la forma de decirlo e incluso los gestos con los que te lo dicen hacen bastante énfasis en la agresividad de las palabras y su finalidad. El creerse superior de la persona que tienes enfrente dañándolo psicológicamente. 
Si hablo de esto es porque llevo desde que nací con terapias psicológicas, y cada psicólogo con el que he estado me ha dicho que el trato pasivo-agresivo no sirve absolutamente de nada, y es totalmente cierto. No se puede estar ni en un lado ni en otro. Hay que ser un poco más neutral y asertivo.

Pero una de las cosas que llevo observando desde hace tiempo es que todos deberíamos de mejorar nuestra conducta y nuestra forma de hablar con las personas. 
Si, la convivencia con las personas hace mucho de esto, también lo hace el tomarte unas cervezas o unos vinos con los amigos, pues compartes varias realidades, contextualizas las cosas que a cada uno le pasa. ¿Pero que pasa cuando alguien en alguno de esos contextos intenta imponer su realidad frente a la tuya?
¿Tienes que comenzar una batalla de poder con esa persona defendiendo tu realidad y tus principios? ¿O tienes que dejarte amedrentar por los argumentos contrarios?