domingo, 16 de junio de 2013

Realidades

Está claro que hay realidades paralelas y otras no tanto. 
El problema está cuando la realidad de uno quiere invadir la de otro como si fuera un terrorista corrompiendo el territorio ajeno. 

Creo que uno de los problemas más usuales en los mortales es implantar así sin más su realidad. Los problemas personales, económicos, emocionales, políticos y psicológicos que tiene uno en particular, contextualmente los aplica de forma sistemática en personas ajenas a su forma de ver las cosas. No se si se me entenderá pero me refiero a las personas que intentar reforzarse y auto afirmarse por los errores ajenos.

Con esto no quiero decir que no se pueda hablar con las personas que nos rodean, si que se puede si hay una buena base de respeto y tolerancia, pero claro hay una linea muy fina y la saltamos con facilidad. 

Es cierto, cada uno lleva un rosario de problemas y equívocos de los cuales es esclavo hasta el día de su muerte, es obvio, pero, ¿es necesario que alguien intente afianzar su poder y su personalidad porque esa persona haya cometido esa serie de errores?
No creo que sea necesario el poder de humillación o de reproche por eso. Lo veo algo miserable por parte de las personas y una forma de actuar un tanto mezquina. 
Pues bien, siempre vamos a encontrarnos con personas de este tipo. 
Solución a la que he llegado con el paso de los años: afirmarse como persona y como dignatario de un trato algo más asertivo y no tan agresivo. 
Razón por la que lo digo; porque hay personas que no son conscientes de la agresividad que tienen en decir las cosas. El tono de voz, la forma de decirlo e incluso los gestos con los que te lo dicen hacen bastante énfasis en la agresividad de las palabras y su finalidad. El creerse superior de la persona que tienes enfrente dañándolo psicológicamente. 
Si hablo de esto es porque llevo desde que nací con terapias psicológicas, y cada psicólogo con el que he estado me ha dicho que el trato pasivo-agresivo no sirve absolutamente de nada, y es totalmente cierto. No se puede estar ni en un lado ni en otro. Hay que ser un poco más neutral y asertivo.

Pero una de las cosas que llevo observando desde hace tiempo es que todos deberíamos de mejorar nuestra conducta y nuestra forma de hablar con las personas. 
Si, la convivencia con las personas hace mucho de esto, también lo hace el tomarte unas cervezas o unos vinos con los amigos, pues compartes varias realidades, contextualizas las cosas que a cada uno le pasa. ¿Pero que pasa cuando alguien en alguno de esos contextos intenta imponer su realidad frente a la tuya?
¿Tienes que comenzar una batalla de poder con esa persona defendiendo tu realidad y tus principios? ¿O tienes que dejarte amedrentar por los argumentos contrarios?

1 comentario:

  1. Asertividad, ahí está la clave.

    Intuyo que me sentiré identificado con algunas de las entradas que guardarás por aquí, te sigo.

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